Sección 03.2

Neumonía

Enfermedad infecciosa que afecta los alvéolos pulmonares.

¿Qué es?

La neumonía es una infección que afecta uno o ambos pulmones y provoca inflamación de los alvéolos, que pueden llenarse de líquido o pus. Esto dificulta el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, por lo que puede provocar problemas respiratorios de diferente gravedad.

  1. 1

    Infección

    Llega a uno o ambos pulmones.

  2. 2

    Inflamación

    Los alvéolos se inflaman.

  3. 3

    Líquido o pus

    Ocupan el espacio del aire.

  4. 4

    Intercambio difícil

    Pasa menos O₂ a la sangre y sale menos CO₂.

Izquierda: alvéolos sanos, llenos de aire. Derecha: alvéolos afectados por neumonía, llenos de líquido inflamatorio.
Izquierda: alvéolos sanos, llenos de aire. Derecha: alvéolos afectados por neumonía, llenos de líquido inflamatorio.

Causas y factores de riesgo

La neumonía puede ser causada por diferentes microorganismos:

Bacterias

Como Streptococcus pneumoniae, una de las causas bacterianas más frecuentes.

Virus

Como el virus de la influenza y el SARS-CoV-2.

Hongos

Pueden causar neumonía, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados.

Factores que aumentan el riesgo

  • Sistema inmunológico debilitado.
  • Enfermedades respiratorias previas.
  • Exposición a contaminantes y humo de tabaco.
  • Infecciones respiratorias recientes.
  • Edad avanzada o primera infancia.
  • Algunas enfermedades crónicas.

Síntomas

  • Fiebre y escalofríos.
  • Tos, que puede producir flema.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho al respirar profundamente o toser.
  • Fatiga y debilidad.
  • En ocasiones, náuseas y malestar general.
Pulmones con una zona de infección resaltada en la parte inferior del pulmón derecho.
Pulmones con una zona de infección resaltada en la parte inferior del pulmón derecho.

Diagnóstico

El diagnóstico comienza con la evaluación de los síntomas, antecedentes médicos y exploración física. El profesional de salud puede utilizar:

Auscultación pulmonar con estetoscopio.

Radiografía de tórax para observar las zonas afectadas.

Análisis de sangre para identificar signos de infección.

Cultivo de esputo para identificar determinados microorganismos.

Oximetría de pulso para medir la saturación de oxígeno.

Tratamiento

El tratamiento depende del microorganismo responsable y de la gravedad de la infección.

Neumonía bacteriana

Se trata con antibióticos.

Neumonía viral

Generalmente requiere tratamiento de apoyo; algunos virus cuentan con medicamentos antivirales específicos.

Neumonía fúngica

Puede requerir medicamentos antimicóticos.

En casos graves puede ser necesaria la hospitalización y la administración de oxígeno. Los antibióticos no son eficaces contra los virus.

Pronóstico

Muchas personas se recuperan completamente, especialmente cuando reciben un diagnóstico y tratamiento oportunos. Sin embargo, la recuperación puede tardar varias semanas y los casos graves pueden presentar complicaciones como insuficiencia respiratoria, acumulación de líquido alrededor de los pulmones o infección generalizada.

Prevención

  • Mantener actualizado el esquema de vacunación correspondiente.
  • Lavarse las manos frecuentemente.
  • Evitar el contacto cercano con personas que presentan infecciones respiratorias.
  • Evitar fumar y exponerse al humo de tabaco.
  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Ventilar adecuadamente los espacios cerrados.