Sección 03.1
Asma
Enfermedad crónica que afecta principalmente los bronquios.
¿Qué es?
El asma es una enfermedad crónica que provoca inflamación e hiperreactividad de las vías respiratorias. Durante los episodios de síntomas, los bronquios se estrechan, sus músculos se contraen y aumenta la producción de moco, dificultando el paso del aire.
La intensidad de los síntomas puede variar a lo largo del tiempo. Algunas personas presentan episodios ocasionales, mientras que otras necesitan tratamiento continuo para controlar la enfermedad.

Causas y factores de riesgo
Genéticos
Antecedentes familiares de asma o alergias.
Ambientales
Contaminación del aire, humo de tabaco, polvo, polen, ácaros y moho.
Infecciosos
Algunas infecciones respiratorias virales pueden favorecer su aparición o desencadenar episodios.
Otros factores
Exposición a sustancias irritantes, aire frío y ejercicio físico, especialmente cuando el asma no está controlada.
Síntomas
- Dificultad para respirar.
- Silbidos al respirar, conocidos como sibilancias.
- Tos frecuente, especialmente durante la noche o madrugada.
- Sensación de opresión en el pecho.
- Episodios de dificultad respiratoria que pueden aparecer y desaparecer.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante la evaluación de los síntomas, antecedentes médicos y pruebas de función pulmonar. La principal prueba es la espirometría, que mide cuánto aire puede expulsar una persona y qué tan rápido lo hace. También pueden utilizarse pruebas de flujo espiratorio máximo, pruebas de alergia y mediciones de óxido nítrico exhalado.
Tratamiento
El asma no tiene una cura definitiva, pero puede controlarse mediante tratamiento médico.
Corticosteroides inhalados
Disminuyen la inflamación de las vías respiratorias.
Broncodilatadores
Ayudan a relajar los músculos que rodean los bronquios y facilitan el paso del aire.
Medicamentos biológicos
Pueden utilizarse en determinados casos de asma grave.
Pronóstico
Con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, muchas personas con asma pueden mantener una buena calidad de vida, realizar actividad física y llevar a cabo sus actividades cotidianas. Sin embargo, es una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico y control de los factores desencadenantes.
Prevención y control
No siempre es posible prevenir la aparición del asma, pero sí pueden reducirse sus episodios y complicaciones:
- Evitar el humo del tabaco.
- Mantener los espacios limpios y ventilados.
- Reducir la exposición a alérgenos identificados.
- Evitar la acumulación de humedad y moho.
- Seguir el tratamiento indicado.
- Realizar actividad física de acuerdo con las recomendaciones médicas.